"Es que hacías tanta falta", de darwin bedoya

martes, 2 de marzo de 2010

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darwin bedoya
Es que hacías tanta falta
Serie narrativa breve Presagio Nº 02
Grupo Editorial "Hijos de la lluvia"
&
Lagoculto Editores
Lima, 2009. 52 pp.




Los pretextos para publicar un cuento
nunca son suficientes. Pueden ser cientos o miles,
pero a veces uno es más auténtico que todos.
Es que hacías tanta falta
es un texto donde el autor domina y articula
una delicada textura verbal —artificios léxicos en summa—
cuya sutileza poética hace que la historia
se convierta, más que en un maravilloso brebaje,
ritual o canción; en un Ars amandi imperioso y moderno.
La insolencia confidencial y talentosa
de este Ars amandi, sin duda es una señal de que
el autor sabe manejar las distancias cortas de la narrativa:
el cuento breve, esta historia es una clara señal,
de que los más puros amores jamás podrán ser alcanzados.
Es más que seguro que algún lector, silenciosamente
logrará secarse alguna sibilina lágrima,
y ese es el punto de quiebre de un texto
considerable; porque, si bien es cierto,
no existen los libros imprescindibles;
pero sí los libros que todos hubiéramos querido escribir,
sobre todo para saldar
cuentas con la memoria de aquel amor mejor
que nunca podrá ser conseguido.
Las dos partes de Es que hacías tanta
falta, traslucen una curiosa arquitectura de
profundas variaciones decorativas que muestran
la intensidad del lenguaje. Parece notarse en
muchas líneas que Fernando, personaje
protagónico, es el alter- ego del autor pues, es quien
se encarga de ir uniendo las secuencias y las
palabras, casi con una precisión absoluta.


Eulogio Ramos

"Pamoslake", de Walter L. Bedregal Paz

lunes, 1 de marzo de 2010

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Pamoslake
Walter L. Bedregal Paz
Serie narrativa breve Presagio Nº 01
Grupo Editorial "Hijos de la lluvia"
&
LagOculto Editores
54 pp. (Lima, 2009).

El texto que tenemos entre manos es, ante todo, una historia fantástica que se proyecta en muchas orientaciones. Este relato está escrito desde el centro mismo de la escritura. Combina las vivencias personales y los miedos interiores del hombre. Es una memoria personal, y va proponiendo la desaparición de ciertas fronteras narrativas y abriendo camino para las confesiones amplias, siempre a la búsqueda de que lo real sea visto como espacio idóneo para acomodar lo imaginario, y así ficcionar con la vida.

Pamoslake tiene esa tensión entre imaginería de lo invisible y la narración subjetiva. Es un relato rápido a la vez que profundo, que en su travesía recorre la soledad, la amistad, el amor, la muerte y las fronteras del vacío. En estas páginas se rescatan de la memoria distintos momentos de una época pretérita de su protagonista, escenas conmovedoras sobre la formación moral, sobre aquel «viaje a la singularidad que constituye toda adolescencia.» La quietud y permanencia que destilan sus páginas, la sensación de que nos cuentan cosas «que han pasado y que están destinadas a seguir pasando.» Este libro, el segundo de narrativa que publica su autor y por el que obtuvo una mención en el Concurso Nacional de Cuento Premio a la Cultura en 2006, está destinado a acompañar nuestro propio aprendizaje del dolor y del amor y a perdurar en la memoria lectora.

darwin bedoya.

La rama torcida...

domingo, 28 de febrero de 2010

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Ofrecemos este segundo número de La rama torcida dejando entrever nuestro agradecimiento al público lector que ha adquirido nuestro primer número –agotado–, ese gesto ha permitido que los editores continúen por la senda trazada, ahora con ciertas mejoras que resuelven carencias, dificultades u olvidos. Lo que nos hemos propuesto de común acuerdo para otra ocasión es que, si el número y confianza de los lectores no mengua, La rama torcida, seguirá con nuevas tendencias, manteniendo y complementando las interpretaciones ofrecidas a la luz de nuestra bibliografía que acumulamos, al tiempo que se dará razón de autores, títulos y temas, bajo los condicionamientos de síntesis y crítica que orientan nuestras pretensiones que surgieron luego de un debate preliminar cuando resolvimos fusionar el Grupo Editorial “Hijos de la Lluvia” y “LagOculto Editores”, la de nunca variar la fórmula de mostrar la buena literatura; la aspiración que dan las tramas narrativas, la belleza de la poesía, la profundidad de la crítica literaria, mostrándonos así la unidad literaria de una disciplina, a la vez antigua y renovada por sus nuevos exponentes, escritores que seguirán siendo esenciales para la consideración crítica de las obras literarias en sus distintos géneros, espacios que se relacionan con nuestra diaria existencia.

La rama torcida es una revista que nació como un proyecto abierto y participativo, con vocación heterodoxa y una especial pretensión: dejar constancia de la diversidad y la fecundidad de la literatura contemporánea. Este es el segundo número de nuestra revista. Cuando iniciamos esta modesta aventura el pasado año, lo hacíamos con la sincera intención de aportar una mirada más al panorama literario de nuestro espacio altiplánico, especialmente en lo que se refiere a la literatura actual. Y también, cómo no, de promover el conocimiento de la obra de muchos escritores que no tienen fácil acceso al mundo editorial en papel, inevitablemente sometido a las crueles e injustas leyes del mercado. Sin embargo, con sólo un número al alcance de los lectores, La rama torcida ha superado con creces las expectativas más favorables. Los correos recibidos felicitándonos por la iniciativa nos han llenado de satisfacción. Es verdad que también nos llegaron una serie de correos que nos pedían, con la más humana imploración, que no publicáramos ciertos pecados que habíamos prometido para este número. Creemos que hubo un exceso de verdad, pero las verdades se dicen tal y cual son. Pero nuestra promesa no queda olvidada, tal vez no sea en este número, pero habrá una edición especial donde podamos publicar la inmensa cantidad de pecados que aún insisten en cometer ciertos escritores de Puno, y los vamos a decir en La rama torcida, a pesar aún de las imploraciones y los ruegos que nos hagan llegar, ya sea a través del correo electrónico o las cartas que han llegado a la redacción. Junto a todo esto, las colaboraciones enviadas han desbordado nuestras posibilidades de acogerlas a todas, y lamentablemente hemos tenido que rechazar algunas de ellas. Esta circunstancia, que en otras revistas podría considerarse un éxito, en nuestro caso nos ha supuesto una pequeña decepción, ya que nunca nos ha gustado establecer clases ni categorías, y estamos convencidos de que todo trabajo honesto merece, cuando menos, la oportunidad de ser ofrecido al público.


En este número se ha intentado estructurar un conjunto monográfico que tiene filiación directa con la narrativa, el género elegido ha sido el cuento, y con especial atención se ha puesto la mirada particular en el microcuento. Este número cuenta con un espléndido ensayo sobre narrativa breve del argentino Diego Rodríguez Maurici, escritor reconocido por sus labores de estudioso del microcuento. Además nuestros invitados especiales: Violeta Rojo y Lauro Zavala. Como contrapunto, mostramos una serie de decálogos que de algún modo son el material que muchos de nuestros lectores nos han pedido, estamos seguros que les servirá de mucho su atenta lectura. En las páginas centrales destacamos el trabajo de hormiga realizado por el escritor Darwin Bedoya, es una exquisita antología de los más destacados microcuentos transficcionales donde resaltan los de rasgos bíblicos y mitológicos; sin duda es un conjunto para releer. Ricardo Sumalavia nos muestra un sondeo elemental acerca de la vigencia e importancia del cuento en este siglo, se trata de un ágil punto de vista sobre este género realizado por jóvenes escritores renombrados que en las últimas décadas han hecho noticia, sus nombres han brillado en los mentideros literarios. Ellos, considerando su particular punto de vista, nos hacen reflexionar sobre este género tan antiguo y tan actual. En las páginas concluyentes, seguimos con el espacio destinado a las reseñas, allí mostramos los textos llegados a nuestra redacción y los mostramos a los lectores.


La aceptación de La rama torcida, hace que el equipo que conformamos este gratísimo espacio literario, estemos profundamente agradecidos, lo cual hace que no pretendamos nunca –eso espero– agotar las relaciones de fuentes y tendencias literarias, sino al contrario, seleccionar las más representativas y de mayor vigencia.


No obstante, creemos mantener, después de buscar ser fieles en todo momento a la condición objetiva y elemental, satisfaciendo también las exigencias de los lectores más avanzados, pedirles las excusas del caso a los lectores eruditos por algunos altibajos estilísticos. Confiamos en que unos y otros, los que se inician y los especialistas en la disciplina literaria, puedan leer los dos niveles de discurso patentes en nuestra revista con fruto y sin interferencias excluyentes. Estamos convencidos que las inclusiones en esta justifican su presencia, sin embargo nos han dolido las exclusiones, pero como sabemos siempre habrá otra oportunidad.


Finalmente, es bien sabido que la publicación de una revista literaria suele pasar etapas a veces difíciles de superar, siendo en nuestra latitud, la primera, el factor económico disponible. En nuestro caso y para evitar un costo que al cabo repercutirá en el bolsillo de quien desee comprar nuestra revista, el número de páginas que los editores disponen es limitado con la cantidad de textos y su extensión de los mismos que desearíamos incorporar a nuestro número, pero están las reseñas y los libros a disposición de nuestros lectores en nuestra página web.


Creemos que esta revista no hubiese sido posible que llegue a las manos de nuestros lectores sin el apoyo encarecido de nuestros auspiciadores, va para ellos el más grande gesto de agradecimiento.


El Director



INDICE

Aviso/p. 4
El Director

De la brevedad sentida y el nuevo cuento en lengua hispana/p. 5
Ricardo Sumalavia

Magnificencia y elipsis en el microcuento/p. 9
Walter L. Bedregal Paz

Silvio/p.13
Miguel Ildefonso


El lavapiés de la hormiga: antología del microcuento transficcional/p.17
Darwin Bedoya

El cuento más antiguo del mundo/p. 29
Richard Garnett

Cervantes sueña a Borges y Borges a Cervantes/p. 35
Diego Maurici

Los estudios sobre minificción: una teoría literaria en lengua hispana/p. 43
Lauro Zavala

No una, sino muchas muertes: adiós a Enrique Congrains/p. 49
José Córdova


El minicuento, ese (des) generado/p. 51
Violeta Rojo


Borges: cómo nace un texto/p. 56
Jorge Luis Borges


Alforja de libros/p. 57
Redacción.

___________
ESCRIBEN

Miguel Ildefonso: Estudió Literatura en la Universidad Católica del Perú e hizo una Maestría en Creative Writing en la Universidad de El Paso, Texas, y tiene una página web: www.miguel_ildefonso.pe.kz.

Félix Grande: Escritor español, ganó el Premio Nacional de Poesía con Las rubáiyátas de Horacio. Obras completas IIII. Juan Carlos Onetti. Cuentos, artículos y miscelánea. Edición de Hortensia Campanella. Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores. Grande es poeta y flamencólogo, su último libro es Lugar siniestro este mundo, caballeros (Calambur).

Walter L. Bedregal Paz: Escritor. Editor del Grupo Editorial “Hijos de la lluvia”. Publicó: Aquí no falta nadie, Antología de poesía puneña. Además acaba de publicar un texto narrativo titulado “Mi hermana menor”; y Pamoslake (finalista en el concurso nacional de cuento Electro Puno S.A.A. 2006) en la serie de narrativa presagio

Lauro Zavala: Es Profesor e Investigador Titular en la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, léxico, desde 1984, donde coordina el Área de Concentración en Semiótica Intertextual. Doctor en Literatura Hispánica por El Colegio de México. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores (Nivel Dos) desde 1994.

Darwin Bedoya Bautista: Poeta, narrador y docente de Literatura. Ha publicado Cifra poética (1998) revista de crítica literaria. Jardines del silencio (2003) Poesía. Yarume Primera edad del silencio (2006). Obtuvo varios premios literarios en los géneros de Cuento y Poesía. Ha publicado recientemente dos textos narrativos titulados “Aunque parezca mentira” y “Es que hacías tanta falta.”

Ricardo Sumalavia: Publicó los libros de cuentos "Habitaciones" (1993), "Retratos familiares" (2001) y "Enciclopedia mínima" (2004). Sus cuentos han sido antologados en "Selección peruana" (Estruendomudo, Perú), "Pequeñas resistencias 3" (Páginas de Espuma, España), "Tinta y pólvora" (Páginas de Espuma, España), "Nosotras, vosotras y ellas. Antología de cuentos breves" (Argentina), Antología del cuento fantástico (México), entre otras. Su primera novela, "Que la tierra te sea leve", acaba de ser publicada bajo el sello Bruguera.

Richard Garnett: Nacido en Lichfield en Inglaterra, y culto en una escuela en Bloomsbury, él entró en el Museo británico en 1851 como un bibliotecario auxiliar. En 1875, él se hizo el superintendente de la Sala de lectura, en 1881, el redactor del Catálogo General de Libros Impresos, y en 1890 hasta su retiro en 1899, el Encargado de Libros Impresos. Él también descubrió y corrigió algunos poemas inéditos de Shelley (las Reliquias de Shelley, 1862). Su poema " Donde la Mentira de Corales " fue puesta a la música por señor Eduardo Elgar como la parte de Cuadros de Mar y primero fue realizado en 1899.

Diego Rodríguez Maurici: Escritor argentino, dicta cátedra en la Universidad del Río de la Plata. Es colaborador de la página virtual cuentoenred, entre sus preferencias de estudio se encuentra el microcuento.

José Córdova: Poeta y narrador radica en Arequipa es responsable del sello editorial Cascahuesos Editores.

Violeta Rojo: Licenciada en Letras, Universidad Central de Venezuela. Magíster en Literatura Latinoamericana, Universidad Simón Bolívar. Doctora en Letras, Universidad Simón Bolívar. Líneas de investigación: Literatura biográfica y autorreferencial. Discurso histórico relacionado con género en el siglo XIX. Teoría del minicuento.

Serie Narrativa contemporánea

sábado, 27 de febrero de 2010

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Mi hermana menor
Walter L. Bedregal Paz
Grupo Editorial “Hijos de la Lluvia”
&
LagOculto Editores
Pág. 52 (Lima - 2008)

Mi hermana menor es un cuento escrito con la sencillez y la ternura de quien sabe de estas cosas que no necesitan ser secretas. Es una historia en la que la ausencia de un hermano, en este caso una hermana, hace que esté presente constantemente en cada línea, casi como un tatuaje en los huesos que celosamente escribe el otro, el hermano – ficcionado, a su vez, por el narrador – con aliento nostálgico que, sin duda, el lector reconocerá como insustituible.

Desde las primeras líneas hasta el final es posible palpar muerte, tristeza, búsqueda, decepción; drama, tensión, desolación y, sobre todo, soledad que en una coherente distribución, el autor maneja magistralmente con motivos reiterados, casi obsesivos por su reincidencia y su manera de estar o aparecer en el texto. Una historia de ficción como esta es humana y, reiteramos, casi confesional. Los reinos de la esperanza comienzan a fluir en cada página continuada, como hilo invisible e irrompible, conduciéndonos con asombro a través de un sueño ininterrumpido hasta aquellas imágenes o evocaciones que traspasan los intrincados vericuetos de nuestra memoria.

Darwin Bedoya







Aunque parezca mentira
Darwin Bedoya
Grupo Editorial “Hijos de la Lluvia”
&
LagOculto Editores
Pág. 64 (Lima - 2008)

Aunque parezca mentira muestra la vitalidad de la perniciosa falsedad de la ilusión. A veces la delgada línea que las divorcia, a la realidad y a la mentira, parece desaparecer en los matices articulados en este universo narrativo de lenguaje transparente y llano que amalgama cada historia, cada frase, cada palabra. Esta perniciosidad es permisible, primero por la brevedad de los relatos y, por el protagonismo que se va ganando, poco a poco, la voz del narrador que, a la vez, se constituye en el personaje principal del libro.

En este conjunto de textos breves, la composición de los puntos de vista nos procuran una visión panóptica del, a veces, intrincado discurso textual que a menudo se desdobla en una polifonía de quiebres de planos, de enunciaciones y transposiciones cronotópicas que se condensan, con una muy acendrada frecuencia, en el final estructural del relato: el clímax. Sucede esto con mayor notoriedad en Variaciones mínimas, mientras que en las dos partes finales, no se dan los mismos efectos, al menos no con la misma frecuencia.

Gustavo Alonso de Mora Fernández







De Picnic y otros relatos
Miguel Ángel Cáceres Calvo

Grupo Editorial “Hijos de la Lluvia”
&
LagOculto Editores
Pág. 64 (Lima - 2008)


Sé que la mirada y atención de los lectores, especialmente del altiplano nuestro, han estado centradas en la poesía escrita por las hornadas contemporáneas, sin embargo la narrativa estuvo un tanto alejada de la puesta en escena, casi como desplazada de nuestras costumbres literarias, a pesar de trabajos que encontramos de las voces diríamos mayores (el caso de Feliciano Padilla, como solitario narrador considerable). Los antecedentes y el momento narrativos, en este caso del cuento, no tendrían mayores referentes, los textos cuentísticos que se conocen son realmente escasos por dos cuestiones fundamentales: valía de los textos y medios de difusión. Estas pueden ser tal vez las explicaciones de que haya pocos cultores considerables de este género.


En estos tiempos publicar cuentos es un acto heroico, y si uno está enamorado de este género literario, no tiene otro camino que destruir los textos una vez escritos o – como decidió en algún momento Miguel Ángel Cáceres Calvo – difundir sus trabajos en forma tan compleja como esta, en De picnic y otros relatos.
Walter L. Bedregal Paz

UNICORNIOS PASTANDO EN WIÑAY MARKA:

viernes, 11 de diciembre de 2009

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Carlos Calderón Fajardo


Escribe: darwin bedoya


El hálito fantástico en la historia de la literatura universal tiene orígenes épicos. Este hecho viene de textos con un linaje griego y latino, exactamente de las epopeyas clásicas: «La Ilíada» y «La Odisea» de Homero (siglo VIII adC), «La Eneida» de Virgilio (siglo I adC) y continúa con la literatura épica medieval en una saga de los relatos artúricos que en su mayoría se esmeran en mostrarnos elementos de una auténtica narrativa fantástica que en las más de las veces no tendría que envidiarle mucho a «Star Wars» o «Matrix».

Pero empecemos esta lectura por el principio. Todo título es una clave de lectura. ¿Qué se puede decir entonces de epopeyas andinas como «La leyenda de Manco Cápac y Mama Ocllo» o de «El mito del dios Vichama», de la historia más quimérica «El mito de los Pururaucas» O más fantástico aún «El mito de Yacana», la verosimilitud de «La leyenda de Tamba-Tayá»? ¿Qué se puede decir? Pero no sólo estas historias fantásticas, sino también la que nos interesa más por los nexos intertextuales con los textos elegidos para esta ocasión, la base de datos de «El mito de Cuniraya Huiracocha.» Quizá aún antes de empezar esta lectura, los textos de los que ahora hablaremos estén orientados a otro mundo; que estamos en el umbral de un universo que late desconocido y misterioso en esos nombres que repercuten con sonidos numinosos pero no son necesariamente tranquilizadores; que se trata de textos que desde su título plantean la existencia de un mundo distinto del que habitamos. Y con la posibilidad de que esos nombres evoquen un mundo ajeno, dejándonos apenas en la frontera que los separa del nuestro y que estamos cerca, muy cerca de los territorios de lo fantástico. ¿Siempre estuvimos envueltos en el aura de lo fantástico? Y, ¿Macondo?, ¿Comala?, ¿Yoknapataupha?, ¿Narnia?, ¿Pacaritampu? ¿Entra Wiñay Marka en esta lista? ¿Pura alegoría fantástica?, ¿Puro cuento?, ¿Epicidad? Sólo sé que después de Ulises, Jasón, Eneas, Gregorio Samsa y Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, una columna de espectros penan en nuestras lecturas.

El cuento fantástico nos pone en relación con el misterio, con lo numinoso, con las emociones del pensamiento primitivo, base del pensamiento mítico que Levi-Strauss escudriñó en «El pensamiento salvaje.» Lo que ayer desencadenó en terror frente a las fuerzas indeterminadas de lo desconocido, se transforma en el «miedo gozoso» propio de la experiencia estética. Lo fantástico proviene entonces de una necesidad profundamente humana, que nos pone en relación con el misterio y justifica esa mítica búsqueda que puede verificarse en la necesidad de la existencia de lo fantástico. Umberto Eco apresa en la imagen del unicornio la necesidad de lo fantástico que legitima la gratuidad de lo humano. Una página de «El nombre de la rosa» puede ilustrarlo. ¿Unicornios y aves fénix? Basta la verosimilitud discursiva del narrador para saber de la grandeza de un escritor.

Esto supone que si se tuviera que trazar una poética del cuento fantástico, se pensaría probablemente, que a las leyes propias del cuento, el fantástico añade: la búsqueda de lo imposible verosímil, en tanto que el relato persigue el asentimiento del lector, su complicidad, y su emoción para finalmente sorprenderlo. Concluiríamos entonces, sin duda, que el cuento fantástico es una suerte de ruptura de las leyes que ordenan lógicamente el cosmos; y muy especialmente de la que cabe enunciar como ley causa-efecto, en el sentido de que el cosmos deja de ser sucesión de tiempos o de acciones que arrastran al personaje a cierta situación para ser simultaneidad, regresión o repetición. Descendamos en esto desde otra perspectiva, el cuento fantástico trata de penetrar en la significación del mundo mediante el símbolo o la metáfora, por un camino que conduce a lo fantástico permanente, a la literatura maravillosa. La expresión verbal estará caracterizada, como es lógico, por una tensión idiomática que se manifiesta como intención de contar aquello que es inefable. Es decir, que para expresar lo fantástico se tiende lingüísticamente a la paradoja y al oxímoron.

Partiendo de estas ideas que no dejan de lado la distancia mínima entre el dios Kon, los hermanos Ayar o Naylamp con sus pares Darth Vader o Harry Potter si revisamos sus venas fantásticas notaremos ahora que Omar Aramayo[1] (Puno, 1947) y Carlos Calderón Fajardo[2] (Juliaca, 1946) trasladan y plasman estas ideas en dos libros de verdadera narrativa fantástica que han aparecido en los últimos cinco años que van de esta primera década del siglo XXI. Con «El gallo de cristal» (Editorial San Marcos, 406, pp, 2006), Aramayo nos muestra su retorno a la narrativa después de su mundo fantástico-surrealizante explorado en «Glu Ekerekedá» (1968). Mientras que por otro lado, pero en la misma línea fantástica, Carlos Calderón Fajardo acaba de entregarnos «El viaje que nunca termina: la verdadera historia de Sarah Ellen», (Ediciones Altazor, 2009), esta novela reafirma el gusto por una narrativa fantástica que Calderón Fajardo, después de casi 16 años, entrega en su versión completa y definitiva. Sin embargo, en un esfuerzo editorial considerable, Calderón Fajardo también publicó este año «Antología íntima: 40 años de historias/ antología personal» (Editorial casatomada, 358 pp. 2009). Es necesario mencionar que en esta antología se incluyen 28 cuentos elegidos de 4 libros, considerando inclusive, los cuentos primigenios que Calderón Fajardo publicó en diarios como «El Comercio» y en revistas como «Creación & Crítica.»

El viejo Borges, repasando su repertorio de motivos fantásticos en la narrativa, señala los siguientes puntos como signos de lo fantástico en la literatura: la transformación, el sueño y la vigilia, el hombre invisible, los juegos con el tiempo, la presencia de seres sobrenaturales entre los hombres, el doble, las acciones paralelas. Además, Borges, ejemplifica con títulos de historias que vislumbran por sus rasgos: «Don Quijote», «Hamlet», «The Jolly Corner», «La metamorfosis», «El hombre invisible», «La máquina del tiempo», «Las mil y una noches», «El sentido del pasado», «El retrato de Dorian Gray»; incluimos aquí «El Aleph», además de una larga lista de leyendas noruegas e irlandesas de épocas medievales. Es en este perfil que Calderón Fajardo y Aramayo nos regalan dos microcuentos de factura fantástica que nos place compartir ahora:

Imito a los pájaros (*) (Omar Aramayo)

El señor de esta comarca convocó a quienes necesitaban un puesto de trabajo. A la oferta acudieron cientos, y según se iban presentando, les preguntaba ¿qué sabes hacer? Soy carpintero, maquinista, maestro de obra, cocinero, respondían. Y como si fuera en un sueño soñado por muchos, médicos, abogados, maestros de escuela, de acuerdo a la respuesta eran ubicados en la plaza correspondiente. Hasta que llegó uno, y fue preguntado de la misma manera, ¿qué sabes hacer?, entonces el hombre respondió: imito a los pájaros.
El señor de estas comarcas odiaba la música, y montó en cólera, ¡quieres vivir del canto¡ habrase visto, conmigo, un vago más, ¿acaso no es suficiente con los que ya tenemos? Arrójenlo, ¡lejos de mi vista¡
Pero antes que fuera expulsado por manos ajenas, el hombre se aproximó a la ventana y se echó a volar.

(*) Texto incluido en «El gallo de cristal», p. 405.

Si bien es cierto, la narrativa de Aramayo siempre fue lírica, pero lo fantástico nunca estuvo alejado de su creación. Por ejemplo, y atendiendo al microcuento leído, el asunto primordial es volar y luego recién se consideraría las cuestiones periféricas: condiciones sociales, trabajo, gobierno y desgobierno, etc. Pero volviendo un tanto a la escritura primigenia de la narrativa de Aramayo, notamos cómo desde las líneas iniciales de «Glu ekerekedá» ya tenía esas ideas: «Si él tuviera las alas de los ángeles crueles que atormentaron su infancia con alfileres quemantes volaría hasta el anochecer del horizonte donde el sol se ahoga ya inútil y en la pradera azul sembraría yerba para que la noche caiga lentamente.» Así empieza «Glu ekerekedá», pero en «El gallo de cristal» se deja ganar un poco más por un lirismo ordenado y a menudo fantástico, lógicamente acompañado por un friso de raigambre poeticidad. En «Imito a los pájaros», Aramayo utiliza deslumbrantemente el tema fantástico y la necesidad elíptica, este microcuento de por sí nos dice de una época pretérita, las cosas, los personajes, las costumbres, y cierra con un final sorprendente, final propio de los microcuentos y de las buenas historias. Sin embargo, visto desde lo fantástico que seducía a Borges, es lógico que aquí el primer motivo fantástico reconocido por Borges, en esta ocasión es utilizado por Aramayo: la transformación. Este tema de la transformación, empero, viene desde los mitos y leyendas andinas que, sin duda, Aramayo habrá leído y escuchado en su infancia: «El mito de Cuniraya Huiracocha»[3], este mito narra una historia fantástica espléndida, donde los personajes no sólo se transforman, sino que también su transformación es en aves, sí, aves. ¿Ícaro y Dédalo?

Ahora de «El mito de Cuniraya Huiracocha» leamos este fragmento: «Sucedió que Cahuillaca, una mujer que nunca se había dejado tocar por un hombre, se encontraba tejiendo debajo de un árbol de Lúcumo. Cuniraya, el mendigo iluminado, que la observaba de lejos pensaba en una manera astuta de acercarse a la bella Cahuillaca. Entonces se convirtió en un pájaro y voló hasta la copa del Lúcumo, donde encontró un fruto maduro al que le introdujo su semen, luego lo hizo caer del árbol justo al costado de donde Cahuillaca se encontraba tejiendo. Ella, al ver el fruto, se lo comió muy gustosa y de esta manera la bella diosa quedó embarazada sin haber tenido relaciones con ningún hombre.» El asunto de la transformación es el motivo principal que atrae a los autores. Y aquí vemos el vuelo como necesidad o complemento de lograr lo imposible. Aramayo apela a los motivos fantásticos y lo logra. Si observamos los mecanismos discursivos a través de una especie de genética textual, nos daremos cuenta de que este modo de reproducción intertextual es una brillante idea, aquí el autor se vale de un lenguaje lírico para presentarnos una historia fantástica que al final logra su objetivo: deslumbrar.
El lenguaje en la narrativa de Aramayo actúa por medio de binomios constantes, alertando al lector sobre una irrupción de un mundo irreal dentro del nuestro, el real. En «El gallo de cristal» encontramos muchos textos que combinan de manera sorprendente lo lírico y lo fantástico, una alquimia que alcanza a cuentos como «El príncipe atrapado en el jardín», «El sueño del danzante», «Los habitantes del río de la luna» y «La estirpe del viento.» En la narrativa de Aramayo coexisten los mitos y los asombros modernos, lo urbano y lo andino. La poesía y la narrativa. El sueño y la realidad.

Aves del limbo (**)
(Carlos Calderón Fajardo)


Nuestros padres eran como nuestras casas: se cruzaban en una pasadizo, cientos de veces, con mucha malicia.
El padre de Bertha volvía de su trabajo y se sentaba a la mesa, en la pequeñísima sala-comedor. Habría el periódico, lo hojeaba suavemente. Bertha tenía once años de edad.
La voz de su padre, un rumor lejano, ininteligible, llegaba a mí deslizándose entre los resquicios de la madera. Estábamos metidos dentro de un ropero. Con Bertha mirábamos por un huequito de la madera. Al atardecer, un pájaro voluminoso entraba en al casa y picoteaba la cara del padre de Bertha. Tétrica ave de canto estridente. En la cama, en el dormitorio contiguo a la sala-comedor, continuaba picoteando el cuerpo del padre de Bertha produciendo un extraño ruido, como un siseo.
Luego de un rato Bertha me dijo: «escucha, escucha». A lo lejos se propagaba un murmullo parecido a un gorjeo.
Yo, niño, imaginé el vuelo de aquellas aves invisibles. Entraron a mi cerebro, siguieron volando allí como en un cielo repleto de neblina. Era un vuelo que sentí infinito, que supuse que jamás podría describir: un vuelo indecible.
El ave inmensa se irguió. Empezó a batir sus alas. Yo vi cuando las desplegaba. Suave se desprendía de su cuerpo la pelusa. De repente mi madre se quedó quieta. Ya se iba, se detuvo. Se acercó al ropero y puso su ojo en al pequeña hendidura. Yo tampoco me moví, su tremendo ojo y el mío quedaron uno frente al otro.
Después que mi madre salió volando por la ventana, el padre de Bertha se durmió. Bertha y yo salimos de nuestro escondite y nos fuimos corriendo a la calle.

(**) Texto incluido en «Antología íntima, 40 años de historias» pp. 180,181.

En el caso de la narrativa de Calderón Fajardo, vemos que su extensa obra no sólo se inspira en textos como «El mito de Cuniraya Huiracocha», sino también, y en mayor medida que Aramayo, Calderón Fajardo ve, se detiene en los cuentos de hadas y la mitología anglosajona y escandinava, con sus faunos, duendes, elfos, trols, brujas, ogros y todo tipo de seres mágicos. Esta narrativa de Calderón Fajardo relata las aventuras de personajes que -como en los cuentos clásicos- luchan por hacer frente a una serie de adversidades. Sin embargo, en el cuento «Aves del limbo», lo que nos interesa es el asunto que Borges llamó motivos fantásticos en el cuento, y un par de motivos en especial: la transformación y la invisibilidad. En este cuento se repite lo que le pasa a Aramayo al narrar su cuento «Imito a los pájaros», la transformación de personas en aves como en «El mito de Cuniraya Huiracocha». Tal vez ese deseo parte en la literatura escrita desde Borges cuando éste señalaba su cólera contra Dios por no haberle concedido el don de volar.

En la narrativa breve de Calderón Fajardo hay una autonomía del texto literario, aspecto relevante que antaño en la poesía tuvo una proclamación relativamente temprana con el movimiento del «l’art pour l’art», esta ráfaga sigue en el relato un camino tortuoso que es aún más difícil en el cuento si pensamos que en éste la trama es indispensable, y en tanto que trama, es acción o peripecia que dota de unidad al relato, el lazo de mayor dependencia entre literatura y realidad, tal como lo que logra Calderón Fajardo en sus textos. Tampoco quiere decir esto que de algún modo carezca de autonomía literaria aquel relato cuyo referente se adecue a nuestro entorno, pero sí, demuestra mayor independencia el texto que se distancia voluntariamente de la realidad. Este artificio, de gran modernidad, fue perfeccionado por Borges y Cortázar. Ahora, en Puno, es retomado por Aramayo y Calderón Fajardo, aquí se trata de procurar que el relato fantástico tenga tal realidad que el lector forme parte del relato. Los autores del siglo XIX ya se proponían esto al encuadrar la narración en una conversación oral; de suerte que el lector se convertía en un oyente más. Pero conforme avanzó el siglo y nos alcanzó éste nuevo, el procedimiento va perdiendo paulatinamente su ardid, al par que el lector va formando parte de la narración de un modo más profundo, no ya como simple oyente, sino como personaje pleno.

Ambos ejemplos, «Imito a los pájaros» y «Aves del limbo», contienen, no obstante sus venas u orígenes mágicos-andinos, conservan también su arraigo en temas románticos, elementos que nos hacen considerar la evolución del relato fantástico. En el caso de Aramayo, los protagonistas son personajes históricos que actúan en una época del pasado (medieval, colonial) y, hay, por tanto, un deseo explícito en el narrador de cuentos fantásticos de confundir en el microcuento la realidad y la ficción, mediante un artificio que si queremos podemos calificarlo de imaginismo puro, que linda con el surrealismo, pero simboliza el cambio que se está operando en la sensibilidad del escritor de ejes fantásticos para aprehender, presentar, reflejar la realidad fantástica (hay que recurrir a la paradoja).

Si atendemos el espacio temporal en «Aves del limbo», nos daremos cuenta que los sucesos de este microcuento son más recientes que en «Imito a los pájaros». Los personajes, casi nebulosos, son quienes al final, como una humareda, se van yendo de la historia, no como fueron o pudieron haber sido, sino como el humo. Transformaciones e invisibilidad.

Los narradores puneños, tanto o igual que los poetas, descienden de una estirpe imperecedera. Desde antiguo se ha tenido noticias de una narrativa fantástica en Perú y, en esencia, en Puno, claro que estas narraciones proliferaron en su orden y valía oral. Aquí partimos desde las leyendas y mitos donde lo fantástico siempre tuvo un lugar privilegiado. Sin embargo el tema de la mímesis o la imitación, entendida aquí como imitación de la realidad (no en el sentido renacentista de imitación de los clásicos), no parece pertinente plantearlo bajo presupuestos cientifistas, mecanicistas o materialistas, como pudieron haberlo hecho en el siglo XIX Zolá y toda la pléyade de escritores realistas que pretendían ser fieles a la realidad mediante la observación directa, al modo en que podría hacerlo un biólogo o un médico. Lo interesante, respecto al cuento fantástico, en este caso en «Imito a los pájaros» y «Aves del limbo», es advertir en qué medida dependen éstos de la realidad, o bien, preguntarse si pueden prescindir por completo de ella. De otra parte, tampoco creo que el concepto aristotélico de mímesis haya que interpretarlo como fiel imitación de la realidad. En la imitación narrativa y en verso, es evidente que hay que componer las fábulas, como en las tragedias, de una forma dramática y en torno a una acción entera y completa y que tenga principio, parte media y fin, para que como un único ser viviente entero produzca el placer que le es propio.

Es verdad que una de las condiciones de lo fantástico es la existencia de fronteras, de límites entre sistemas de funcionamiento de realidad, códigos con los que se aprehende esa misma realidad; es también usual anotar que la intersección de estos dos órdenes irreconciliables resulta en una trasgresión absoluta sin posibilidad de retorno, siendo ésta una ruptura que provoca escándalo, malestar, inquietud. Los mitos que aquí representan hitos identitarios, hoy alimentan la literatura, casi siguiendo el curso literario y uno de los negocios capitales de la posmodernidad: la reproducción. Es este un signo tranquilizador del mito al inquietante y amenazador del cuento fantástico. Supone también esto que, por este camino es que entroncan buena parte de las mitologías prehispánicas con el cuento fantástico. El tema es viejo, muy viejo, y es uno de los sustentos de lo maravilloso todo, no sólo de la literatura fantástica. Buena parte de las maravillas que aparecen en la literatura de ficción descansa en esta condición, ¿cuántas hadas encubren genios altiplánicos, duendecillos errantes, sirenas deslumbrantes? ¿Cuántas vírgenes cristianas encubren hadas? La literatura peruana podría darnos muchos ejemplos de cómo estos dioses –de la costa, de la sierra y de la selva– desfuncionalizados no están del todo muertos, sino que aguardan el momento propicio para regresar y reclamar su territorio y honores.

En el caso de las aves y su magia del vuelo (vistos como otro eje en «Imito a los pájaros» y «Aves del limbo»), tiene también precedentes en la literatura escrita. Es ésta la expresión aérea de héroes divinos. El águila u otra ave que lleva al héroe a otros mundos, representando la elevación del mismo. El vuelo es símbolo de ascensión espiritual. En «La Divina Comedia», Dante vuela a lomos de un dragón antes de su ascenso de los infiernos, y ese vuelo es síntoma de purificación antes del paso al siguiente nivel. El ave también enseña al héroe aquello que él no puede ver, debido a que su perspectiva desde el aire es más completa, y es símbolo también de iluminación. Si recordamos en «El Señor de los Anillos» tanto a Gandalf como a Frodo y Sam les salvan las águilas, a Gandalf en «La Torre Blanca» y a Frodo y Sam en el «Monte del destino», ambos en situaciones límite. Aquí cerca vemos que el hombre de «Imito a los pájaros» es salvado por sus alas al aproximarse a la ventana y echarse a volar. Mientras que en «Aves del limbo» una madre huye de la sapiencia de un secreto arcano que ahora su hijo ya conoce. ¿Es el recuerdo de Ícaro y Dédalo alejándose del laberinto, del minotauro?, ¿Es esta la existencia de un nuevo Cuniraya volando a la copa de un lúcumo?, ¿Un cóndor de la narrativa oral llevando comida hasta las cumbres andinas para su amada?

Después de Homero y Virgilio. Luego de Kafka y Borges. Los primos de estos últimos son sin duda C. S. Lewis, J. R. R. Tolkien, Michael Ende y J. K. Rowling, era de suponer, encima con una obviedad, que vendrían nuevos escritores que caerían, uno por uno, rendidos ante la delectación que nos procura la narrativa fantástica, en este caso el cuento. Tal vez por ello estudiosos como Caillois, Propp, Todorov, Béssiere, Bettelheim, Le Goff, Campra, Chiampi, Jackson, Vax y un largo etcétera han hablado sobre la narrativa fantástica y seguro que muchos otros seguirán refiriéndose o continuarán escribiendo con profundo asombro sobre este lado fabuloso de la literatura.

___________________________
[1] Omar Aramayo Cordero es un escritor descollante de la literatura puneña y peruana. Ha publicado obras poéticas como «Aleteos al horizonte» (1963), «La estela del rocío» (1964), «Antigua canción» (1965), «Axial» (1975), «Los dioses» (1992) y «El nacimiento del sol y la luna» (2004).
[2] Carlos Calderón Fajardo es uno de los narradores más emblemáticos de Juliaca y del Perú. Entre otros libros ha publicado: «La colina de los árboles» (1980), «El que pestañea muere» (1981), «Así es la pena en el paraíso» (1983), «El hombre que mira el mar» (1988), «La conciencia del límite último» (1991), «El viaje que nunca termina» (1997), «La conquista de la plenitud» (2000), «Historias de verdugos» (2006), «La segunda visita de William Burroughs» (2006) y «Playas» (2008).
[3] «El mito de Cuniraya Huiracocha» forma parte de los escritos de Francisco de Ávila, quien en la primera década del siglo XVII los recolecta en la provincia de Huarochirí. La primera traducción de «El mito de Cuniraya Huiracocha» al castellano la hizo José María Arguedas, publicando el libro «Dioses y hombres de Huarochirí» en 1966. Posteriormente Gerald Taylor hizo una nueva traducción, en 1987, que aparece en el libro «Ritos y tradiciones de Huarochirí del siglo XVII.»

GANADORES GÉNERO PINTURA

jueves, 10 de diciembre de 2009

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I BIENAL DE ARTE

“VÍCTOR HUMAREDA GALLEGOS” 2009

GANADORES GÉNERO PINTURA



PRIMER LUGAR:

PREMIO NACIONAL "Víctor Humareda Gallegos" de ORO 2009

S/. 3,000.00 (Tres mil nuevos soles)
Título de la obra: “Cuatro caminos para ser feliz”
Pseudónimo de: Galindes
Técnica: Óleo sobre lienzo
Dimensiones. 150 cms. X 100 cms.
Correspondiente a: Andrés Wilgen Galindo Pérez
Procedencia: Puno.


SEGUNDO LUGAR:

PREMIO NACIONAL "Víctor Humareda Gallegos" de PLATA 2009
S/. 2,000.00 (Dos mil nuevos soles)
Título de la obra: “La Huaylaka”
Pseudónimo de: Oqe Michi
Técnica: Óleo sobre lienzo
Dimensiones: 100 cms X 80 cms.
Correspondiente a: José Jacinto Quilca Turpo
Procedencia: Cusco.

TERCER LUGAR:

PREMIO NACIONAL "Víctor Humareda Gallegos" de BRONCE 2009
S/.1,000.00 (Un mil nuevos soles)
Título de la obra: “Mural portatil: Pintura popular la Chonguinada”
Pseudónimo de: Amaru
Técnica: Mixta
Dimensiones: 200 cms. X 200 cms.
Correspondiente a: Roberto De Marco Chaupín
Procedencia: Junín – Huancayo.


PRIMERA MENCIÓN HONROSA:
Diploma

Título de la obra: “Sueños”
Pseudónimo de: Inti Orko
Técnica: Acrílico
Dimensiones: 120 cms. X 100 cms.
Correspondiente a: Alfonso Roca Ramos
Procedencia: Tacna

SEGUNDA MENCIÓN HONROSA:

Diploma.

Título de la obra: “Un nuevo día”
Pseudónimo de: PAUL
Técnica: Acuarela
Dimensiones: 070 cms. X 100 cms.
Correspondiente a: Berty Juan Choque Huamanga
Procedencia: Arequipa.


FINALISTAS GÉNERO PINTURA

I BIENAL DE ARTE

“VÍCTOR HUMAREDA GALLEGOS” 2009

19

Pseudónimo: Aries 72

Título: “Descanso del jaguar”

Técnica: Óleo – Acrílico sobre lona

Dimensiones: 150 cms. X 145 cms.

Autor: Pedro José Cornejo Cáceres

Procedencia: Arequipa



Nº 11

Pseudónimo: Libertad

Título: “Con gran devoción”

Técnica: Mixta

Dimensiones: 90 cms X 130 cms.

Autor: Evaristo Callo Anco

Procedencia: Arequipa



Nº 02

Pseudónimo: Blopalu

Título: “Ayarachi”

Técnica: Óleo

Dimensiones: 155 cms. X 110 cms.

Autor: Pablo Luque Cutipa

Procedencia: Puno



Nº 56

Pseudónimo: Joseph Lora

Título. “Las pesadillas de Humareda”

Técnica: Óleo sobre tela

Dimensiones: 120 cms. X 100 cms.

Autor: Agustín José Condori Chura

Procedencia: Juliaca



Nº 23

Pseudónimo: Jhoe

Título: “Salineras del tiempo de Paxa –Puno”

Técnica: Acuarela

Dimensiones: 50 cms. X 70 cms.

Autor: Javier Luque Mamani

Procedencia: Puno



Nº 15

Pseudónimo: Adolf

Título: “En tu inmensidad”

Técnica: Óleo

Dimensiones: 50 cms. X 70 cms.

Autor: Adolf Edwin Ancasi Batallanos

Procedencia: Arequipa



Nº 20

Pseudónimo: Aries 72

Título: “Mamacha de mi pueblo”

Técnica:

Dimensiones:

Autor: Pedro José Cornejo Cáceres

Procedencia: Arequipa



Nº 34

Pseudónimo: Gala

Título: “Jorge”

Técnica: Óleo y Acrílico sobre lona

Dimensiones: 100 cms. X 81 cms.

Autor: José Luis Paredes Orué

Procedencia: Arequipa



Nº 49

Pseudónimo: Timochic

Título: “Buscando identidad”

Técnica:

Dimensiones:

Autor: Tito Mario Champi Garate

Procedencia:



Nº 10

Pseudónimo: Libertad

Título: “Del campo a la ciudad”

Técnica: Mixta

Dimensiones: 90 cms X 120 cms.

Autor: Evaristo Callo Anco

Procedencia: Arequipa



Nº 65

Pseudónimo: Amaru

Título. “Mito – Perú: El Huacón para la foto”

Técnica: Mixta

Dimensiones: 128.5 cms. X 109. 5 cms.

Autor: Roberto De Marco Chaupín

Procedencia: Junín - Huncayo



Nº 52

Pseudónimo: Pasajero

Título: “Chakana de mi pueblo”

Técnica: Mixta con tierra

Dimensiones:

Autor: Grisa Camargo Ramos

Procedencia: Cusco



Nº 54

Pseudónimo: Yllari

Título: “Qoriwasi”

Técnica: Óleo sobre lienzo

Dimensiones: 100 cms. X 100 cms.

Autor: Pilar Sara Condori Chura

Procedencia: Juliaca



Nº 58

Pseudónimo: Fenix

Título: “Celadora del camino al Paititi”

Técnica: Óleo

Dimensiones: 100 cms. X 95 cms.

Autor: César Augusto Flores Flores

Procedencia: Cusco



Nº 88

Pseudónimo: Chespy

Título: “El pescador”

Técnica: Mixta

Dimensiones: 150 cms. X 100 cms.

Autor: Edgar Torres Espirilla

Procedencia: Arequipa



Nº 89

Pseudónimo: Santiago

Título: “Juntos por siempre”

Técnica:

Dimensiones:

Autor: Marco Antonio Panca Nina



Nº 24

Pseudónimo: Jhoe

Título: “Transmisión directa”

Técnica: Acuarela

Dimensiones: 53 cms. X 72 cms.

Autor: Javier Luque Mamani

Procedencia: Puno



Nº 92

Pseudónimo: Santiago

Título: “Tejiendo ilusiones”

Técnica: Óleo

Dimensiones: 120 cms. X 100 cms.

Autor: Marco Antonio Panca Nina



Nº 63

Pseudónimo: Ch´aska

Título: “Titikaka”

Técnica: Acrílico

Dimensiones: 80 cms. X 100 cms.

Autor: Britt Adriana Arcos Lazo

Procedencia: Cusco



Nº 14

Pseudónimo: El mago de la estética

Título: “Llama de fósforo”

Técnica:

Dimensiones: 70 cms, X 75 cms.

Autor: Arturo Toledo Gonza

Procedencia: Puno



Nº 90

Pseudónimo: Inti Orko

Título: “Adán y Eva”

Técnica: Acrílico

Dimensiones: 120 cms. X 100 cms.

Autor: Alfonso Roca Ramos

Procedencia: Tacna


Conforme a las Bases del certamen, los trabajos Ganadores del Género de Pintura, las Menciones Honrosas, y los finalistas conformarán el CATALOGO de la I Bienal de Arte “Víctor Humareda Gallegos” 2009.



Ciriaco I. Díaz Aréstegui

Alcalde Municipalidad Provincial

Lampa


Helard Medina Cáceres

Notario Lampa


Walter L. Bedregal Paz
Presidente

Comisión Organizadora


Percy Herrera Arancibia

JURADO


Geovanni Cruz Huacasi

JURADO


Christian Flóres Saavedra

JURADO

Lampa, 09 de diciembre de 2009.


La Comisión Organizadora

GANADORES GÉNERO: POESÍA

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I BIENAL DE ARTE



“VÍCTOR HUMAREDA GALLEGOS” 2009.



GANADORES GÉNERO: POESÍA




PRIMER LUGAR:
PREMIO NACIONAL "Víctor Humareda Gallegos" de ORO 2009
S/. 3,000.00 (Tres mil nuevos soles)
Título de la obra: “Entre el espanto y la ternura"
Pseudónimo de: El monstruo de Ampatacocha
Correspondiente a: Rodolfo Alberto Palza Valdivia
Procedencia: Arequipa.

SEGUNDO LUGAR:
PREMIO NACIONAL "Víctor Humareda Gallegos" de PLATA 2009
S/. 2,000.00 (Dos mil nuevos soles)
Título de la obra: “Colofones”
Pseudónimo de: Agridulce.
Correspondiente a: Alberto Jesús Salas Oblitas
Procedencia: Arequipa.

TERCER LUGAR:
PREMIO NACIONAL "Víctor Humareda Gallegos" de BRONCE 2009
S/.1,000.00 (Un mil nuevos soles)
Título de la obra: “Estigmas”
Pseudónimo de: Carlos Peralta
Correspondiente a: Luis Rodríguez Castillo
Procedencia: Arequipa.

PRIMERA MENCIÓN HONROSA

Diploma.

Título del poemario: “Leve ceniza”
Pseudónimo de: Salamandra
Correspondiente a: Darwin Bedoya Bautista
Procedencia: Moquegua.


SEGUNDA MENCIÓN HONROSA

Diploma.

Título del poemario: “Rito murmurante”
Pseudónimo de: Quisacuro
Correspondiente a: Oscar Carlos Velásquez Iwaki
Procedencia: Cusco.


TERCERA MENCIÓN HONROSA

Diploma.

Título del poemario: “Fábulas del Arlequín”
Pseudónimo de: Hellequin
Correspondiente a: Juan Wilfredo Yufra
Procedencia: Arequipa.



FINALISTAS GÉNERO: POESÍA



I BIENAL DE ARTE



“VÍCTOR HUMAREDA GALLEGOS” 2009


Diploma.

Título del poemario: “Escaparate”
Pseudónimo de: Beltenebros
Correspondiente a: Wilbert Mario Ccoto Tunqui
Procedencia: Arequipa.


Diploma.

Título del poemario: “Arquitectura de pájaros”
Pseudónimo de: Manolo García
Correspondiente a: Luis Alberto Rodríguez Castillo
Procedencia: Arequipa.


Diploma.

Título del poemario: “El habitante de la angustia”
Pseudónimo de: Goya
Correspondiente a: Miguel Ildefonso
Procedencia: Lima.


Diploma.

Título del poemario: “Contra viento y marea R.I.P”
Pseudónimo de: N.N.
Correspondiente a: Luzgardo Medina Egoavil
Procedencia: Arequipa.


Diploma.

Título del poemario: “Baila Vanesa Cuchillo”
Pseudónimo de: Anónimo
Correspondiente a: Hugo Lipa Baldarrago
Procedencia: Puno.


Diploma.

Título del poemario: “Los pies del río”
Pseudónimo de: Jeremías
Correspondiente a: Jovín Valdez Peñaranda
Procedencia: Moquegua

Diploma.

Título del poemario: “El esmalte de mis deseos”
Pseudónimo de: Mujer Insensual
Correspondiente a: Vilma Sonco
Procedencia: Arequipa

Conforme a las Bases del certamen, los poemarios ganadores del Género de Poesía, y las Menciones Honrosas, conformarán la edición antológica de la I Bienal de Arte “Víctor Humareda Gallegos” 2009.


Ciriaco I. Díaz Aréstegui

Alcalde

Municipalidad Provincial
Lampa


Helard Medina Cáceres

Notario


Walter L. Bedregal Paz
Presidente
Comisión Organizadora

José Gabriel Valdivia Álvarez

JURADO


Vladimir Herrera Delgado

JURADO



Lampa, 09 de diciembre de 2009.

La Comisión Organizadora


GANADORES GÉNERO: CUENTO.

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I BIENAL DE ARTE
“VÍCTOR HUMAREDA GALLEGOS” 2009

GANADORES GÉNERO: CUENTO


PRIMER LUGAR:
PREMIO NACIONAL "Víctor Humareda Gallegos" de ORO 2009
S/. 3,000.00 (Tres mil nuevos soles)
Título de la obra: “La luna va a salir"
Pseudónimo de: El barón rampante
Correspondiente a: Jorge Monteza Arredondo
Procedencia: Arequipa.

SEGUNDO LUGAR:
PREMIO NACIONAL "Víctor Humareda Gallegos" de PLATA 2009
S/. 2,000.00 (Dos mil nuevos soles)
Título de la obra: “Un hombre sin pasado, sin rostro”
Pseudónimo de: Erasmia Delgado
Correspondiente a: Franklin Jorge Parra Osco
Procedencia: Tacna.


TERCER LUGAR:
PREMIO NACIONAL "Víctor Humareda Gallegos" de BRONCE 2009
S/.1,000.00 (Un mil nuevos soles)
Título de la obra: “Yo no soy cualquier cosa”
Pseudónimo de: Fidencio Primero
Correspondiente a: Arturo Villena Aguirre
Procedencia: Cusco.



PRIMERA MENCIÓN HONROSA:

Diploma

Título de la obra: “La piedra”
Pseudónimo de: Lope de Aguirre
Correspondiente a: Juan Wilfredo Yufra
Procedencia: Arequipa.



SEGUNDA MENCIÓN HONROSA:

Diploma

Título de la obra: “El profesor Arias”
Pseudónimo de: Dorian
Correspondiente a: Javier Núñez
Procedencia: Puno.



TERCERA MENCIÓN HONROSA:

Diploma

Título de la obra: “Riñuco”
Pseudónimo de: Perséfone
Correspondiente a: Orlando Alonso Mazeyra Guillén
Procedencia: Arequipa.



FINALISTAS GÉNERO: CUENTO

I BIENAL DE ARTE

“VÍCTOR HUMAREDA GALLEGOS” 2009


Diploma

Título de la obra: “Un Ángel”
Pseudónimo de: Caudillo
Correspondiente a: Richard Montoya Humpire
Procedencia: Juliaca – Puno.



Diploma

Título de la obra: “Absoluto”
Pseudónimo de: Inyección
Correspondiente a: Renato Giovani Salas Gil
Procedencia: Tacna.



Diploma

Título de la obra: “Noche serrana”
Pseudónimo de: Woody Allegre
Correspondiente a: Dennis Arias Chávez
Procedencia: Arequipa.



Diploma

Título de la obra: “Calles latinoamericanas”
Pseudónimo de: Karikatumba
Correspondiente a: Christian Reynoso Torres
Procedencia: Lima.



Diploma

Título de la obra: “El becerro sagrado”
Pseudónimo de: Mallk`u
Correspondiente a: Leonardo Paredes Arizapana
Procedencia: Azángaro – Puno.



Diploma

Título de la obra: “El compadrazgo”
Pseudónimo de: Román Iglesias
Correspondiente a: Rubén Soto Cruz
Procedencia: Juliaca – Puno.



Diploma

Título de la obra: “Poca suerte”
Pseudónimo de: Vigía de la sabana
Correspondiente a: Juan Carlos Ortiz Santalla
Procedencia: Puno.



Conforme a las Bases del certamen, los trabajos ganadores del Género de Cuento, y las Menciones Honrosas, así como los finalistas conformarán la edición antológica de la I Bienal de Arte “Víctor Humareda Gallegos” 2009.


Ciriaco I. Díaz Aréstegui

Alcalde

Municipalidad Provincial
Lampa


Helard Medina Cáceres

Notario


Walter L. Bedregal Paz
Presidente
Comisión Organizadora

Carlos Calderón Fajardo

JURADO


Willard Díaz Cobarrubias

JURADO


José Luis Ramos Salinas

JURADO

Lampa, 09 de diciembre de 2009.

La Comisión Organizadora